lunes, 14 de septiembre de 2015

   Michelle pasó a ser el monotema de la vida del Marino. No existía nada más. No hacía falta alimento ni descanso. Adelgazó, por ello, y su fina estampa seguía sin necesitar nada más.











viernes, 11 de septiembre de 2015

Las tangentes


   El próximo domingo es el cumpleaños de Pamela. Y me había pensado un regalo para su local recién estrenado. Pero como soy tan pero que tan tímido, se me ocurrió el ardid de camuflar mis sentimientos con un presente compartido con mis amigos del vino de la una. Lo que pasa en estos casos es que cuesta poner a todos de acuerdo en el más nimio proyecto y ya casi no me da tiempo.

   Se trata de que odio los cuadros que adornan las paredes de la cafetería y que, seguro, forman parte de la parte inventariable del establecimiento. Se me había ocurrido, nada menos, que cambiarles por algo más... ¿ameno?

   Son seis, los elementos de la ecuación, que aquí te muestro esperando sincero consejo.















jueves, 10 de septiembre de 2015

León-Caballo


   Por selección natural, tienen más probabilidades de procrearse los más fuertes, los más bellos. Los mejores.



   Llevado esto al terreno de lo concreto, de lo mundano, debía de ser cierto que estaba yo bastante ridículo con tanta ropa encima. Daba sensación de debilidad, de estar enfermo. Y era, por lo tanto, menos atractivo a los ojos de todos. Cuando eso pasa, lo mejor es irte para casa y sin que se te ocurra pensar por el camino en la vejez.









miércoles, 9 de septiembre de 2015

Como estoy un poco pocho


   Jugué unas partidas al futbolín. Jugué muy bien, que lo sé yo, mejor que la media de los días. Así que enseguida me quité la cazadora y la chaqueta. Y aún así sudé de lo lindo. Y como estoy medio pocho me apresuré, una vez terminada (con gran éxito) la competición, a abrigarme no fuese a ser...

   Y ahí es cuando se rieron todos. Transpirando como un pollo y tan arropadito, yo. 

   Y eso, claro, me ha dado que pensar.








martes, 8 de septiembre de 2015

   Ayer salimos a tomar una cerveza a la cantina. Como ando medio pocho se ve que se me desestabilizó el termostato y me notaba escalofriado. Ya se fueron las noches locas y calientes esas que hemos tenido. Así que salí con camiseta, chaqueta de punto y una cazadora liviana, mero cortavientos. 

   Pero se ve que no era necesario tanto arropo ya que todos se rieron del mismo.









lunes, 7 de septiembre de 2015

Si no creyera en la locura



   ¿Ves? A nada que se me gire un pelo la cintura me vuelvo al presente, que no sé si es perfecto o indefinido, pero presente es.

   Y es que no me apetece un carajo, en este momento, mejor en esta etapa, contarte de los amoríos excesivos, suicidas, de aquellos años. Me pinta poco ahora mismo. 

   Pero después de todo este tiempo...

   Después de haber hecho de esos días el final (total, postrero, explosivo), y después de llevarlo voceando a los cuatro vientos desde el primero de los días...

   ... va y se me va ese final al puro carajo.








viernes, 4 de septiembre de 2015

   Al día siguiente del partido, el padre se levantó con terrible desazón. Y lo primero que hizo fue ir hasta la habitación de la niña y con ella aún a medio despertar, se las pasó una hora larga soltando unos sollozos enormes, rogando mil perdones y jurando no volverlo a hacer. 



   Y así somos los padres, Luis, esa grandeza tenemos, ya que lo más gordo es que el padre sí que había ido al partido. Sí que había sido testigo de esa improbable canasta. De ese momento sublime, inolvidable.